Despido indirecto por atraso en el pago de la remuneraciÓn

Escrito el 25 de Agosto 2014 Por Francisco Acuña  |  tag: Despido indirecto por atraso en el pago de la remuneración.

El despido indirecto o autodespido es una herramienta que posee el trabajador para terminar su relación laboral cuando su empleador no cumple con las obligaciones elementales que le impone el contrato de trabajo, sin perder sus indemnizaciones legales (años de servicio, sustitutiva del aviso previo, etc).

La jurisprudencia ha señalado que el simple atraso en el pago del sueldo (o remuneración) da Derecho al Trabajador a ejercer el Despido indirecto, con el consecuente pago de las indemnizaciones que le correspondan.

Abogados del Maule en este tipo de juicios no le cobra absolutamente nada a usted de forma directa, sino que previa evaluación de viabilidad del caso, le cobraremos únicamente un % de lo que logremos que su empleador le pague, es decir de lo que obtengamos judicialmente. Este método de cobro de nuestros honorarios le asegura a usted la gran confianza que tenemos nosotros en nuestra gestión, así es, puesto que mientras más gane usted más ganaremos nosotros y si llega a ocurrir que perdamos habremos trabajado gratis (se imaginará por esto que no es nuestra idea perder el juicio y que buscaremos obtener lo más posible.

Observe usted el siguiente fallo jurisprudencial que autoriza a ejercer el despido indirecto ante el atraso en el pago de la remuneración.

Concepción, diecisiete de junio de dos mil diez.

VISTO:
Por sentencia de doce de enero de 2010, el  Juzgado de Letras del Trabajo de Concepción, acogió la demanda promovida por doña Paula Bobadilla Celedón, en contra de su ex empleadora Sam Marsalli y Cía. Ltda., sólo en cuanto declaró que la demandada incumplió gravemente las obligaciones que le imponía el contrato de trabajo, condenándole, en consecuencia, a pagarle a la actora las siguientes prestaciones:

a) $ 503.696, por concepto de la indemnización  sustitutiva del aviso previo.
b) $ 4.029.568, por concepto de indemnización por años de servicios.
c) $ 2.014.784, por concepto de aumento del 50% de la indemnización por años de servicio contemplada en el artículo 171, del Código del Trabajo.
d) $ 337.896, por feriado legal proporcional del período uno de noviembre de 2008 al 14 de octubre de 2009.

Las sumas ordenadas pagar deberán serlo con los reajustes e intereses contemplados en los artículos 63 ó 173 del Código del Trabajo, según corresponda.

Se rechazó la demanda en lo relativo al cobro de remuneraciones entre la fecha del despido y su convalidación.

No se condenó en costas a la parte demandada por no haber sido totalmente vencida.

Contra dicha sentencia interpuso recurso de nulidad el apoderado de la demandada, sosteniendo que ella ha incurrido en las causales de nulidad contempladas en las letras b) y c) del artículo 478 del Código del Trabajo, las que fueron invocadas de manera conjunta, conforme lo dispone el inciso final del artículo 478 del mismo Código. 

La vista del recurso se realizó el 10 de junio en curso con asistencia de los apoderados de las partes.

Encontrándose en estado se han traído los autos para dictar sentencia.

CON LO RELACIONADO Y CONSIDERANDO:

1) Que la primera causal de nulidad invocada, consistente en haber sido la sentencia pronunciada con infracción manifiesta de las normas sobre apreciación de la prueba conforme a las reglas de la sana crítica, la recurrente la fundó señalando que el Tribunal inferior, en virtud de una errónea aplicación de las reglas de la sana crítica en la apreciación de la prueba rendida, ha tenido por probado en el juicio  uno de los puntos de prueba fundamentales que sustentan la causal invocada en el despido indirecto y, en mérito de ello, ha acogido la demanda de autos cuando ello no era procedente, según expone.

Añadió que la actora señala en su demanda, que su representada habría incurrido en una serie de conductas que dan lugar a la causal establecida en el artículo 160 N° 7 del Código del Trabajo, esto es,  “Incumplimiento grave de las obligaciones que impone el contrato”, causal utilizada para fundar la demanda de despido indirecto. Ahora bien, dentro de las conductas irregulares que supuestamente habría cometido el empleador, la ex trabajadora Paula Bobadilla indica que su remuneración, durante todo el año 2009, habría sido pagada mediante la fórmula de abonos parciales, por un monto que el empleador unilateralmente determinaba, hecho controvertido por la demandada. Manifiesta que en todas ellas, sin excepción, se da cuenta del pago íntegro de la remuneración mensual de la Sra. Bobadilla, quien manifiesta haber recibido de Sam Marsalli y Cía Ltda., a su entera satisfacción, las remuneraciones líquidas indicadas en cada una de las liquidaciones, estampando su firma en cada un de ellas. La demandante, al rendir su prueba testimonial, la testigo Sra. María  Belén de la Torre Barra, afirma al respecto –en lo medular- que : “… Supo que hubo momentos en que se produjo una huelga de los profesores durante una semana no tuvieron clases, en la primera semana de octubre, por el no pago de sueldo de los profesores, se incluía la demandante, en variadas oportunidades no les pagaba el sueldo o bien les daba sólo cierta cantidad”. 

El  tribunal  de la instancia, en su considerando sexto, punto N° 2, al analizar la prueba rendida, ha tenido por acreditado que desde el mes de diciembre de 2008 hasta agosto de 2009 se le pagó la remuneración a la demandante mediante pagos parciales, estableciendo que se tiene por acreditado en base a la presunción que emana de haberse hecho efectivo el apercibimiento por no comparecer a absolver posiciones el representante legal de demandada. Además, se refirió a ella la testigo de la demandante doña María de la Torre Barra.

Manifestó que el Tribunal de primera instancia no ha aplicado de manera adecuada las reglas de la sana crítica en la apreciación de la prueba, haciendo valoraciones ilógicas e inadecuadas de los medios de prueba presentados por la contraria, en perjuicio de otras pruebas, cuyo valor probatorio es evidente de mayor entidad, como es el caso de las liquidaciones de sueldo que contienen un expreso reconocimiento del demandante.

Añadió que con respecto al apercibiendo legal a que hace mención el sentenciador, el artículo 454 N°3 del Código del Trabajo, establece que si el llamado a confesar no comparece a la audiencia de juicio sin causa justificada, o compareciendo se negase a declarar o diere respuestas evasivas, podrán presumirse efectivas, en relación a los hechos objeto de prueba, las alegaciones de la parte contraria. Agrega, que este apercibimiento, como se desprende del tenor literal de la norma, es meramente facultativo; en ningún caso, su aplicación resulta imperativa. Precisa, que justifica el carácter facultativo de la norma, el hecho que pueden existir en autos antecedentes de mayor entidad que contradigan la versión que se intenta tener por probada mediante el apercibiendo legal mencionado. En  la  especie,  las  liquidaciones de sueldo, en donde consta –como ya se señaló- que la Sra. Bobadilla declara recibir conforme la totalidad de sus remuneraciones. Así, expresa, que estas liquidaciones constituyen una prueba de entidad notablemente mayor al del apercibimiento del artículo 454 N° 3 y de mayor contundencia que la declaración de la testigo Sra. De la Torre.   

En consecuencia, no es procedente tener por acreditado el punto de prueba N°2 fijado en la audiencia preparatoria:  “Efectividad de haberse pagado las remuneraciones de la actora correspondientes a los meses de diciembre de 2008 a agosto de 2009 en forma parcializada, mediante la fórmula de pagos parciales”.

Estimó que con lo relacionado, se infringe abiertamente el artículo 456 del Código del Trabajo, norma que establece el sistema de la sana crítica en la apreciación de la prueba por parte del juez.

Consideró que el vicio denunciado ha influido sustancialmente en lo dispositivo del fallo, ya que el Juez de primera instancia, de manera errada, ha tenido por acreditado el hecho controvertido, señalando que efectivamente el empleador ha pagado las remuneraciones de la Sra. Bobadilla mediante pagos parciales, calificando con posterioridad estos hechos como incumplimiento grave de las obligaciones que impone el contrato de trabajo, según el artículo 160 N° 7 del Código del Trabajo.

2) Que el segundo capítulo de nulidad, invocado en forma conjunta, es el contemplado en la letra c) del artículo 478 del Código del Trabajo, esto es, cuando sea necesaria la alteración de la calificación jurídica de los hechos, sin alterar las conclusiones fácticas del tribunal inferior, se configura, a juicio del recurrente, ya que, si bien el pago atrasado de las remuneraciones del año 2009 y la declaración y no pago de las cotizaciones provisionales de la Sra. Bobadilla,  han sido reconocidas por esta parte y acreditadas  en  el  curso  del juicio,  no  constituyen la causal del artículo 160 N° 7 del Código del Trabajo, pues estos hechos no revisten la gravedad requerida por la norma para tener por verificada dicha causal, en atención a las circunstancias que rodean el conflicto y que han sido totalmente ignoradas por el Juez en la dictación del fallo.
Así entonces, más allá de la veracidad de estos hechos, el error en que se ha incurrido en la sentencia consiste en atribuir a ellos un carácter de gravedad que no corresponde, calificándolos de manera equivocada como constitutivos de la causal del artículo 160 N° 7 del Código del Trabajo. Agrega, que del tenor de la norma, se desprende que el legislador exige que se acrediten dos requisitos para tener por acreditada la causal. Estos son: el incumplimiento por parte del empleador de las obligaciones que impone el contrato y, además, que dichos incumplimientos sean de una entidad tal que sean considerados como graves. En cuanto al primero, que es de carácter objetivo, se acredita en autos y ha sido reconocido por las partes. En cuanto al segundo, de naturaleza subjetiva, requiere una evaluación de la entidad del incumplimiento y luego una revisión de las circunstancias particulares dentro de las cuales se desarrolla, examen que –a juicio de la recurrente- no se ha realizado por el Tribunal, lo cual es determinante para establecer la inexistencia de la causal de despido invocada por la contraparte, concluye en este extremo. El considerando décimo de la sentencia recurrida, califica de grave este incumplimiento, en la medida que constituye la obligación principal del empleador, afectando al trabajador y a su familia.

Sostiene el recurrente que no puede estimarse como grave un  retardo, cuando éste nunca ha sido superior a 7 días y cuando los retrasos han sido motivados por una circunstancia económica sumamente compleja por la que ha atravesado la empleadora. La mora, según la sentencia, en promedio era de 4 días., tras los cuales el empleador pagaba íntegramente sus remuneraciones.

Además de lo anterior, el recurrente afirma que siempre ha sido su ánimo el pagar a la brevedad las cotizaciones adeudadas y toda otra prestación pendiente, ánimo que se tradujo en la conciliación parcial acordada por las partes en la audiencia preparatoria, en la que la recurrente se obligó a pagar la totalidad de las cotizaciones previsionales y de salud adeudadas, en un plazo breve.

Indica, entonces, que no es procedente, en virtud de un razonamiento lógico, calificar los incumplimientos con la gravedad requerida por la ley para que se verifique la causal del artículo 160 N° 7, teniendo presente la entidad del incumplimiento y la buena fe por parte de la empresa demandada para ponerse al día en sus obligaciones para con la parte demandante.
En la especie, el sentenciador ha efectuado una interpretación y aplicación errónea de la norma contenida en el artículo 160 N° 7 del Código del Trabajo, calificando los hechos descritos anteriormente como constitutivos de dicha causal de despido indirecto, cuando no es procedente hacerlo, en razón de que éstos no implican un incumplimiento de carácter grave.
A su parecer la sentencia ha efectuado una errónea calificación jurídica de las circunstancias expresadas, lo cual ha influido en lo dispositivo del fallo, pues la equivocada calificación de los hechos realizada por el Tribunal inferior ha sido determinante para acoger la demanda interpuesta, pues en base a esta interpretación se ha tenido por verificada la causal consistente en el incumplimiento grave por parte del empleador de las obligaciones que impone el contrato. El recurrente concluye que si se hubiera aplicado la norma del artículo 160 N° (entendemos N° 7) del Código del Trabajo ajustándose a derecho, y teniendo presente la magnitud real del incumplimiento, que es considerablemente menor a la que la demandante y el sentenciador manifiestan, no ha debido tenerse por acreditada la causal de auto despido, y en consecuencia, la demanda debió haber sido rechazada en todas sus partes, negando lugar  a las indemnizaciones solicitadas por la demandante.  

3) Que, en relación al primer rubro de la nulidad impetrada, en orden a que el sentenciador de primer grado incurrió en manifiesta infracción de las reglas de la sana crítica en la apreciación de la prueba, cabe señalar que la sentencia en su motivo sexto dio por acreditado que: “Las remuneraciones de la actora correspondientes a los meses de diciembre de 2008 a agosto de 2009 fueron pagadas mediante la fórmula de pagos parciales. Ello se tiene por acreditado en base a la presunción que emana al haberse hecho efectivo el apercibimiento por no comparecer el representante legal de la demandada al absolver posiciones. Además, se refirió a ella la testigo de la demandante doña María de la Torre Barra, presunción que no ha resultado desvirtuada”  para concluir en el fundamento undécimo que “… el empleador demandado, ha incurrido en un incumplimiento grave de las obligaciones que le impone el contrato de trabajo, en los términos previstos en el artículo 160 N° 7 del Código de Trabajo, al no pagar en forma oportuna las remuneraciones correspondientes a los meses de diciembre de 2008 y de febrero a septiembre de 2009, al haberlas pagado mediante abonos parciales y al no enterar oportunamente ante el organismo previsional respectivo la cotizaciones previsionales de la demandante…”, asilándose para ello en los dichos de la testigo María Belén De la Torre Barra, la cual indicó –en esencia- que supo que hubo momentos en que se produjo una huelga de los profesores; durante una semana no tuvieron clases, en la primera semana de octubre, por el no pago de sueldos de los profesores, en donde se incluía la demandante, “en variadas oportunidades no les pagaba el sueldo o bien les daba cierta cantidad”. Además, fue central la no comparecencia del  representante legal de la demandada, don San Marsalli Fuso, a la hora de ser citado a absolver posiciones. En este supuesto, se hizo efectivo el apercibimiento contemplado en el artículo 454 N°3 del Código del Trabajo, presumiéndose efectivas las afirmaciones contenidas en la demanda en relación a los hechos objeto de la prueba. En la especie, el hecho de pagársele a la actora su remuneración por parcialidades; mediante abonos parciales.   

4) En efecto, el artículo 454 N°3 del Código del Trabajo, establece que si el llamado a confesar no comparece a la audiencia de juicio sin causa justificada, o compareciendo se negase a declarar o diere respuestas evasivas, podrán presumirse efectivas, en relación a los hechos objeto de prueba. En efecto, y tal cual lo señala el recurrente, los términos empleados por la norma son de carácter facultativo para el sentenciador; el cual, en la especie, hizo uso de ella; obrando entonces dentro del ámbito de sus competencias y haciendo uso –como se dijo- de una facultad otorgada en la propia ley. Además, este resultado es concordante con lo expresado por la testigo De la Torre Barra. Asimismo, el retraso en los pagos de las remuneraciones y de las respectivas cotizaciones de previsión social a favor de la actora, son antecedentes justificatorios y que dan coherencia a lo concluido por el juez aquo.

Por ello el tribunal estimó probado, conforme a las reglas de la sana critica, y en conformidad a lo dispuesto en el artículo 456 del Código Laboral, el pago parcial (o por parcialidades) de la respectiva remuneración de la actora, correspondiente a aquellas que corresponden a los meses de diciembre de 2008 a agosto de 2009.

5) Que es necesario destacar que la norma legal en que se ha sustentado el recurso de nulidad exige que la infracción en que incurra el juez en la apreciación de las pruebas conforme a las reglas de la sana crítica debe ser manifiesta, esto es, no cualquiera infracción puede dar lugar a la declaración de nulidad de la sentencia y/o el procedimiento, sino que ella debe ser evidente, ostensible, apreciable mediante un somero examen, lo que aquí no ocurre, ya que el juez ha explicado razonada y coherentemente, apoyándose en el propio dicho del testigo De la Torre Barra, además de haber ejercido la facultad que le confiere el artículo 454 N° 3, para el caso que el citado a absolver posiciones no concurra, como ocurrió en la especie respecto a don Sam Marsalli Fuso.

6) Que, en consecuencia, procede desechar este capítulo de la nulidad invocada.

7) Que en cuanto al recurso conjunto de nulidad fundado en la necesidad de alterar la calificación jurídica de los hechos, sin modificar las conclusiones fácticas del tribunal inferior (letra c) del artículo 478 del Código del Trabajo), causal que la recurrente hace consistir en el hecho que el pago atrasado de las remuneraciones del año 2009 y la declaración y no pago de las cotizaciones provisionales a la Sra. Bobadilla (todo reconocido por ésta), no  configuran la causal del artículo 160 N°7 del Código del Trabajo, pues estos hechos no revisten la gravedad requerida por la norma para tener por verificada dicha causal. La mora, según la sentencia, en promedio era de 4 días, tras los cuales el empleador pagaba íntegramente sus remuneraciones.
Con respecto a esta causal, lo primero es precisar que la gravedad del incumplimiento de la obligación no puede medirse, con respecto al pago de la remuneración,  en  base  a  hacer  consistir  el  atraso, a modo ejemplar, en 1, 2 , 5 ó 20 días. Entendemos, que el simple atraso sería causa suficiente para catalogar de grave el incumplimiento de esta obligación. Lo dicho, ya que el pago de la remuneración por parte del empleador, consiste en la obligación principal que éste tiene en favor de sus trabajadores, cuyo cumplimiento retardado  puede causar serios perjuicios a la parte trabajadora y a su grupo familiar; entre otros: en materia de licencias médicas, seguro de cesantía o de obtención de pensiones, en su caso. A lo anterior se debe agregar la reiteración en la falta de oportunidad en el pago de la remuneración; tal cual da cuenta el razonamiento sexto, número 1 de la sentencia recurrida; el que se extiende por varios meses, con un promedio de 6 días. Lo dicho hasta aquí bastaría para el rechazo del recurso de nulidad por esta causal, pero, a mayor abundamiento, aparece claramente que la remuneración del mes de septiembre de 2009, al 14 de octubre del mismo año aún no se encontraba pagada (14 días de atraso), siendo precisamente este retardo el que en definitiva motivó que la trabajadora comunicara a su empleador su decisión de poner término a su contrato de trabajo, invocando el artículo 160 N°7, tantas veces mencionado (esto, según se lee en el considerando tercero, número 8).

A lo dicho se agrega que el empleador declaró pero no pagó las cotizaciones previsionales de la trabajadora Bobadilla Celedón, en un período que va desde enero hasta el 14 de octubre de 2009, cuya omisión causa un grave desmedro del ahorro previsional al que el trabajador tiene derecho, no siendo esta situación, por lo demás, de ocurrencia normal en una relación laboral.
Sin duda, entonces, que del análisis copulativo de lo antes descrito, esto es, pago atrasado de remuneraciones (con independencia del número exacto de días de atraso) y, además, la retención y no pago efectivo de las cotizaciones provisionales de la actora en el umbral temporal antes referido, configuran a todas luces la gravedad necesaria que deben revestir los hechos que aquí concurren para ser considerados dentro de la causal  de despido objeto de la litis.
8) Que, en consecuencia, procede también desechar este capítulo de la nulidad invocada.

POR ESTAS CONSIDERACIONES Y LO DISPUESTO en los artículos 474, 477 y 478 letras b) y c) y 482 del Código del Trabajo, se RECHAZA el recurso de nulidad deducido por el apoderado de la parte  demandada contra la sentencia de doce de enero de 2010, emanada del  Juzgado de Letras del Trabajo de Concepción.

Regístrese, notifíquese y devuélvase al Juzgado de origen.
Redactó don Mauricio Ortiz Solorza. Abogado Integrante.
Rol N° 59-2010.

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